jueves, 5 de julio de 2012



TIPOS DE BULLYING

Bullying físico: Incluye toda acción corporal como golpes, empujones, patadas, formas de encierro, daño a pertenencias, entre otros. Es la forma más habitual de bullying. En los últimos años, el bullying físico se ha mezclado con una frecuencia alarmante, con diversas formas de abuso sexual. Se identifica porque suele dejar huellas corporales.



Bullying verbal: Incluyen acciones no corporales como poner apodos, insultar, amenazar, generar rumores, expresar dichos raciales o sexistas con la finalidad de discriminar, difundir chismes, realizar acciones de exclusión, bromas insultantes y repetidas, etc. Los niños, niñas y jóvenes son mucho más sensibles que los adultos ante estas cuestiones. La opinión de los pares (de 4 a 15 años) constituye una parte esencial entre los factores que ayudarán a formar la identidad y la personalidad.Es más utilizado por las mujeres mientras se van acercando más a la adolescencia.




Bullying psicológico: Son las más difíciles de detectar ya que son formas de agresión, amenaza o exclusión que se llevan a cabo a espaldas de cualquier persona que pueda advertir la situación, por lo que el agresor puede permanecer en el anonimato. Pueden consistir en una mirada, una señal obscena, una cara desagradable, un gesto, etc.
Se usa frecuentemente para subrayar, reforzar o resaltar acciones llevadas a cabo con anterioridad y mantener latente la amenaza Incrementan la fuerza del maltrato, pues el agresor exhibe un poder mayor al mostrar que es capaz de amenazar aunque esté “presente” una figura de autoridad. En el agredido aumenta el sentimiento de indefensión y vulnerabilidad, pues percibe este atrevimiento como una amenaza que tarde o temprano se materializará de manera más contundente .



Cyberbullying: Fenómeno nuevo, derivado de los grandes avances tecnológicos. Este se lleva a cabo a través de correos, blogger, páginas personales, chat, páginas como “La jaula”, telefonía celular, a través, de llamadas y mensajes de texto .Estas herramientas dan la oportunidad de enviar mensajes desde el anonimato que incluyen amenazas, difamaciones, groserías y diferentes formas de comunicación agresivas y violentas, de manera masiva y anónima.



¿Quiénes son los implicados?


Los agresores o perpetradores: son personas o grupos de personas que utilizan estrategias de control social para todas sus vidas. Los abusadores son físicamente más fuertes que sus pares y dominantes. Además suelen ser más impulsivos y no seguir las reglas, teniendo una baja tolerancia a la frustración y usualmente son desafiantes ante la autoridad. Su actitud suele ser positiva hacia la violencia y esperan crear conflictos, incluso donde no los hay. Asimismo, no suelen empatizar con el dolor de la víctima ni arrepentirse de sus actos (Trautmman, 2008).

El propósito de estas personas para agredir a los otros varía y depende de diversas razones. Unos realizan estos actos por la necesidad de poder; así golpean, patean o le roban a los otros para incrementar su poder. Otros, realizan estos actos porque es una reacción al haber sido abusados anteriormente por otros niños y lo hacen como venganza o forma de ganar sentido de poder. (Furlong, Soliz, Simental, & Greif, 2004) De esta manera, la teoría de la perspectiva social habla de los niños “agresores-víctimas” que se encuentran dentro de un círculo; aquellos que fueron agredidos se convierten en agresores. Finalmente, la teoría que proponen Roberts y Morotti de “Patear al Perro (Kick the Dog)” es el niño que agrede como reacción al ambiente de estrategias autoritarias utilizadas en el hogar. (Furlong, Soliz, Simental, & Greif, 2004).







Las víctimas: pueden ser personas activas o agresivas que en cualquiera de los dos casos, aprenden a aceptar el rol de víctimas y a desconfiar de los demás.Como características físicas, psicológicas y sociales, estas personas suelen ser niños o niñas que pasan más tiempo solos, niños/as encajonados en categorías como “rechazados” o “lornas”, y niños menores que los agresores. (Furlong, Soliz, Simental, & Greif, 2004) Además, están los que tienen pobres o pocas características físicas deseables como los niños bajitos, delgados y débiles y los que tienen baja competencia social y desarreglos emocionales. (Revista: Harvard Mental Health Letter).

Se pueden identificar diversos factores de riesgo de la víctima. Entre los factores individuales destaca la baja autoestima de la víctima, su nerviosismo y sus bajas habilidades sociales para relacionarse con otros niños. Asimismo, existen muchas víctimas con alguna discapacidad o rasgo físico distinto, lo que los hace tener mayor riesgo (Serrano & Iborra, 2005). Es así, que las víctimas “son percibidas como inseguras, sensitivas, poco asertivas, con pocas habilidades sociales y con pocos amigos” (Trautmann, 2005, p.14). 

Otros factores de riesgo del agredido son los familiares, cuando hay “prácticas de crianza inadecuadas: autoritarias o, por el contrario, negligentes, familia disfuncional y poca comunicación familiar.” (Serrano & Iborra, 2005, p.15). Finalmente, hay también ciertos factores escolares, como la escasa participación de actividades grupales, bajas relaciones con sus compañeros, poca comunicación entre los alumnos y los profesores y la ausencia de una figura de autoridad de referencia en el centro educativo (Serrano & Iborra, 2005).

Para las víctimas es bastante difícil comunicar la situación que están viviendo pues tienen mucho miedo de ser agredidos nuevamente por el agresor y quizás de manera más violenta. “Los chicos hablan cuando se les ayuda a hacerlo y una vez que empiezan, surgen otros que los apoyan. Pero hasta entonces, no hablan porque tienen miedo.” (Oliveros & Barrientos, 2007, p.151) Esto llama mucho la atención e indica que todavía hay mucho por hacer en diversos ámbitos para, ayudar a estar personas y para prevenir estos tipos de hostigamiento entre agresores-víctimas y espectadores.







El espectador: son  Aquellos alumnos, niños y niñas o grupos de personas que son observadores de la agresión, más no participes directos de ella, juega un rol integral en la intervención. (Furlong, Soliz, Simental, & Greif, 2004).
 De esta manera, padres de familia, alumnos y profesores que juegan un rol pasivo, están a la misma vez tomando un rol activo en el desarrollo de los actos agresivos escolares. (Revista: Harvard Mental Health Letter).

El espectador tiene una función crucial dentro del hostigamiento pues su intervención es la manera más poderosa de parar los actos agresivos. Así, como lo dice el estudio realizado en los colegios nacionales de primaria en Cusco, Junín y Lima Este, “A un similar porcentaje (34%) de compañeros no les interesa defender o protestar por el maltrato que están observando.” (Oliveros, & Col, 2008, p. 217) Estudios realizados en España señalan que, de 800 alumnos entrevistados, el 75% había sido testigo de agresiones en su centro educativo.

De esta manera, existe el conocido fenómeno del efecto del espectador. Este explica que los espectadores al sentir una falta de responsabilidad individual para ayudar a la víctima, deciden no hacer nada. Y aún si quisieran hacer algo, ellos dicen no tener las herramientas, ni saben cómo ayudar a la víctima. (Revista: Harvard Mental Health Letter) Se recomienda a las escuelas, maestros y a los padres de familias  sensibilizar a estas personas “para que cuestionen al victimario y le resten poder frente al resto de alumnos.” (Oliveros & Barrientos, 2007, p.154).




Perfil de riesgo de victimización

Baja popularidad entre sus compañeros con los que no  logra tener buenas relaciones y es rechazado lo Suficiente como para no recibir ayuda de ellos.


Muchos miedos, el miedo como rasgo de la personalidad, lo que le hace tener una infancia y adolescencia infeliz.
Temperamento débil y tímido. Falta de asertividad y seguridad.
Baja autoestima fracaso escolar y aumentan las posibilidades del fracaso escolar.


Sentimiento de culpabilidad, lo que le inhibe para poder comunicar su situación a los demás.
Tendencia a la depresión, puede fingir enfermedades e incluso provocarlas en su estado de estrés.
Sobre protegido por la familia, por lo que carece de habilidades para enfrentarse al mundo.
Gestos, postura corporal, falta de simpatía y las dificultades en la interpretación del discurso entre iguales son características que les posicionan en la fijación de los agresores.



Perfil de riesgo de ser acosador

*Goza de mayor popularidad y apoyo pero con sentimientos ambivalentes de respeto o miedo.
*Carece del sentimiento de culpabilidad.
*Temperamento impulsivo y agresivo, ira incontrolada.
*Muchos proceden de hogares que se caracterizan por su alta agresividad, violencia y falta de cariño entre la familia.

*Falta de normas y conductas claras y constantes en la familia que no le controla.
*No suele reconocer a la autoridad y transgrede las normas.
*Mal estudiante y sin interés por los estudios, baja autoestima académica.

Consecuencias para la víctima

Bajo rendimiento académico y fracaso escolar.

Ansiedad y depresión.

Sentimiento de culpabilidad.

Autoconcepto negativo, baja autoestima y autodesprecio.
Carencia de asertividad.

Terror y pánico.


Distimia (alteraciones del estado de ánimo, como la tristeza) y autolisis (ideación de suicidio).

Inseguridad, alteraciones de la conducta y conductas de evitación; introversión, timidez, aislamiento social y soledad.

Baja popularidad y a veces impopularidad.

Baja apertura a las relaciones sociales y baja amabilidad.

Muchas creencias irracionales (como la astrología y los buenos o malos agüeros).

Baja satisfacción familiar.

Baja responsabilidad; baja actividad y baja eficacia.

Baja inteligencia emocional.

Síndrome de Estrés Postraumático y flashbacks.

Rechazo a la escuela.

Ira.

Manifestaciones neuróticas.
Diversas somatizaciones como insomnio, enuresis y
dolores físicos.
Persistencia de síntomas a largo plazo y en edad adulta.
En casos más extremos el suicidio.
Normalmente suelen cambiar de colegio.



Consecuencias para el agresor

Bajo rendimiento académico, fracaso escolar y rechazo a la escuela.

Muchas conductas antisociales y delictivas.

Dificultades para el cumplimiento de normas.

Relaciones sociales negativas.

Extraversión.

Falta de sentimiento de culpabilidad.

Crueldad e insensibilidad.
Ira e impulsividad.
Depresión y autolisis (ideación de suicidio).
Baja responsabilidad.
Persistencia de síntomas a largo plazo y en edad
adulta.
En casos más extremos el suicidio.



Consecuencias para el espectador

Miedo.

Sumisión.

Pérdida de empatía.

Desensibilización.

Insolidaridad.


Interiorización de conductas antisociales y delictivas
para conseguir deseos.

Sentimiento de culpabilidad.

Persistencia de síntomas a largo plazo y en edad adulta.

Como prevenir el bullying:

La disciplina que se mantenga en el salón y la escuela en general es fundamental para la construciòn de una buena conducta.
Es importante la supervisiòn de los alumnos dentro y fuera de los salones, en los patios, baños, comedores, etc.
Actuar rápido, directa y contundentemente en el caso de que se presente alguna sospecha de acoso escolar.
La escuela debe estar abierta a las quejas y sugerencias del alumnado y padres de familia, se sugiere la colocación de un buzón.Realizar cursos o conferencias para padres y maestros donde se puedas tratar temas como el bullying.Los maestros pueden apoyarse en los alumnos para identificar casos de acoso, deben ser muy inteligentes y saber quién puede darles información valiosa.

Los niños son muy dados a ver programas de acción y violencia y aunque no lo creamos éstos influyen demasiado en su comportamiento. Los medios masivos de comunicación deben ser más consientes de ello y controlar más los contenidos que emiten o publican.

La sociedad en general también puede ayudar a prevenir y atacar el acoso entre los niños, vigilando y no dejando pasar este tipo de situaciones porque pensamos se trata de una simple broma. Cuando un niño se burla, amenaza o pega a otro niño, se debe intervenir para que eso no se repita.

La familia es la principal fuente de amor y educación  de los niños a partir de ella el niño aprende a socializarse basado en lo valores, normas y comportamientos enseñados en casa; evitemos que nuestro hogar se convierta en un escenario hostil o por el contrario demasiado permisivo, tenga por seguro que esto siempre llevará a que los niños adquieran conductas agresivas.


Qué deben hacer los maestros

·         Identificar a la víctima y el agresor.
·         Si ha detectado a la victima verifique preguntando a su padres si el niño presenta dificultad para conciliar el sueño, dolores en el estómago, el pecho, de cabeza, náuseas y vómitos, llanto constante, etc. Si es necesario investigue y observe más al niño.
·  Siga al niño a una distancia prudente a los lugares donde comúnmente esta sin vigilancia, seguramente se encontrará con el chico que lo esta acosando.
·      En las paredes de los baños o las puertas de éstos, los niños suelen escribir burlas y agresiones, revíselas.
·         Platique con los compañeros más cercanos de los niños (acosador y víctima), pueden darle información valiosa.
·      Tenga consciencia de que tanto el agresor como la victima sufren, y por lo tanto necesitan ser atendidos y tratados

Como deben actuar los padres ante un hijo acosador


Como deben actuar los padres ante un hijo acosador

 Tienes y debes acercarte a tu hijo, platica con él.  Relaciónate más con los amigos de tu hijo y observa qué actividades realizan.Una vez que hallas creado un clima de comunicación y confianza con tu hijo, pregúntale el porqué de su conducta. Jamás debes usarla violencia para reparar el problema. Violencia genera violencia ¿donde está la solución? Tampoco culpes a los demás por la mala conducta de tu hijo.Nunca dejes de demostrarle amor a tu hijo, pero también debes hacerle saber que no permitirás esas conductas agresivas e intimidatorios, deja muy claro además las mediadas que se tomarán a causa de su comportamiento y en caso de que continúe de esa manera.Crea un ambiente en tu hogar donde el chico se sienta con la confianza de manifestar sus insatisfacciones y frustraciones sin agredir.Debes enseñarle a tu hijo a reconocer sus errores y a pedir disculpas a quienes les haya hecho daño.